Mejores restaurantes a coruña

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Mejores restaurantes a coruña

Restaurantes peculiares

Pero si las ganas son de dulce aunque sean algo contraproducentes, la Heladería Puerta Real resuelve el problema rápidamente. Se encuentra en la calle Bailén junto a sus postres en dosis nutritivas y a base de 100% naturales , acompañados de los mejores y saludables yogures caseros por si aún no estás convencido.

Tamarindo combina tres características fundamentales en su cocina, dándole un toque especial y muy aprobado por sus clientes. La tradición, la casa y el estilo gastronómico son sus pilares para cimentar la reputación del lugar, apoyado también por el servicio de bebidas y tragos típicos.

A coruña, españa

Hablando de los establecimientos gastronómicos más atractivos de La Coruña, en primer lugar hay que mencionar el restaurante Artabria. Este bonito restaurante de lujo ofrece a sus clientes la posibilidad de degustar los platos más populares de la cocina española. Cuenta con su propia bodega, por lo que la carta de vinos es tan extensa como el menú. Por las noches, Artabria suele tener una variedad de entretenimiento, música en vivo, y proporciona un agradable ambiente romántico.

Para los que prefieren relajarse en un lugar más informal, podemos recomendar el restaurante Alborada. El menú se compone también de conocidos platos nacionales; los precios de los productos de marca son aceptables, por lo que muchos visitantes acuden al restaurante para cenar. El restaurante Adega O Bebedeiro sirve hasta altas horas de la noche; su hermoso y amplio salón es perfecto para organizar y celebrar eventos especiales. Además de la cocina española, los chefs no dejan de deleitar a los comensales con interesantes obras maestras de autor. Tanto los gourmets como los aficionados a lo exótico disfrutarán cenando en Adega O Bebedeiro.

El de alberto

Descubrir que sí se puede ser chef, elegir ingredientes de la despensa de la abuela y abrazar la creatividad. Eso es exactamente lo que hizo Xoán Crujeiras cuando abrió Bido en el centro de Vigo en 2016. Llegó con una estrella Michelin a sus espaldas, conseguida en A Estación de Cambre, y ahora reinventa la cocina gallega y se hace un hueco en la vanguardia.

En Bido – «abedul» en gallego- Xoán hace maravillas con el marisco, especialmente con las algas y el pescado. ¿Qué tal unas vieiras con espinacas frescas, avellana tostada, nabo, mantequilla casera de cítricos y ralladura de lima?

Xoán te sorprenderá con creaciones 100% originales y 100% gallegas al mismo tiempo. Con un pie en el mar y otro en la tierra, ha inventado delicias muy recomendables como la ensalada de perdiz, el escabeche emulsionado, las algas y las hierbas costeras. Y de postre no dejes de pedir la tarta de castañas dulces.

El chef Adrián Felípez define su restaurante como «restaurante modesto, casa de xantares o bistró especializado en cocina gallega». Todas ellas son descripciones acertadas para un restaurante en el que realmente te vas a sentir como en casa. Un ambiente fresco y una comida deliciosa para chuparse los dedos.

Restaurantes a coruña

Tanto de día como de noche, aquí siempre hay vida. Es una ciudad para pasear y disfrutar, con playas en el centro de la ciudad y, con la Torre de Hércules dominándola, un largo paseo marítimo que da casi toda la vuelta.

El sol se hunde poco a poco en el Atlántico en un paisaje de ensueño, frente al único faro romano del mundo aún en funcionamiento, situado en un parque con esculturas que representan los orígenes legendarios de la torre y de la ciudad: Átrabros, de Arturo Andrade; Breogán, de Xosé Cid; Caronte, de Ramón Conde; Hércules y Gerión, de Tim Behrens y José Espora; y el «Bosque de los Menhires», de Manolo Paz.

La Torre en sí fue construida a principios del siglo II d.C. por el arquitecto de Coimbra, Caius Sevius Lupus. Ahora muestra la fachada que se añadió en 1791 durante la reforma realizada por los ingenieros E. Giannini (autor de los planos) y J. Elejalde.

Tras detenernos en el faro romano y visitarlo, así como sus alrededores, entre los que se encuentra la antigua cárcel de la ciudad, continuaremos por el paseo marítimo hasta el Acuario Finisterrae, que merece la pena visitar por las especies que contiene y las vistas que ofrece sobre el mar. Continuaremos hasta llegar al inicio de la playa del Orzán, desde donde podemos seguir a pie hasta llegar al estadio de fútbol de Riazor, un verdadero templo del deporte para los habitantes de la zona, con un equipo que ha ido a más en los últimos años. Desde aquí tenemos unas espléndidas vistas a la Torre o al Obelisco del Milenio.