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Proceso de la miel de abeja

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Proceso de la miel de abeja

La abeja occidental

En las dietas abundan nociones tan variadas como las personas que exponen sus virtudes. Esto ha hecho que la miel figure en algunas listas de éxitos alimentarios siendo calificada como «un azúcar más». Nada más lejos de la realidad.

Además de sus propiedades antibacterianas y antifúngicas, la miel ha demostrado en múltiples estudios científicos y médicos tener numerosos beneficios para la salud. La miel contiene más de 180 sustancias, algunas de las cuales permiten que nuestro cuerpo la utilice de forma muy diferente a otros carbohidratos. No es «un azúcar más».

Este artículo explorará parte de la química de la miel y cómo puede verse afectada por la temperatura, la humedad, la filtración y otros factores. Hay muchos pros y contras en el procesamiento de la miel, y el conocimiento de lo que estamos tratando puede ayudarnos a hacer un mejor trabajo.

La mayoría de las operaciones que manejan más de unos cuantos cubos suelen utilizar el calor de una forma u otra, aunque sólo sea para calentar la miel y facilitar el embotellado.    Sin embargo, hay que tener en cuenta que el calor degrada la miel y afecta a muchas cosas, como las enzimas, el color, el sabor y el aroma.

Apicultura

La mayor parte de la miel se vende directamente a los minoristas locales. Los minoristas de alimentos artesanales y los mercados de agricultores pueden atraer precios más altos para productos de primera calidad y bien presentados. La miel de brezo y la de panal son productos especializados que alcanzan los precios más altos. Un apicultor también podría desarrollar una gama de productos afines, por ejemplo, velas y cosméticos. La venta al por menor en línea y el desarrollo de una marca podrían ser un método de comercialización gratificante. La venta al por mayor de una parte o la totalidad de la miel a granel es una opción que elimina el embotellado, la comercialización y la distribución. Cualquier apicultor que venda miel debe estar registrado para ello por el Departamento de Agricultura, Alimentación y Marina (DAFM).

Un apicultor debe adquirir conocimientos básicos de apicultura y ser competente antes de ampliar su negocio. Hay muchos cursos cortos para apicultores, o algunos cursos intensivos de una semana en Irlanda y el Reino Unido. Para una manipulación segura de los productos alimentarios, se aconseja realizar una formación en Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC).

Procesamiento de la miel pdf

Las abejas necesitan dos tipos diferentes de alimento. Uno es la miel elaborada a partir del néctar, el jugo azucarado que se acumula en el corazón de las flores. El otro proviene de las anteras de las flores, que contienen numerosos granos pequeños llamados polen. Al igual que las flores tienen diferentes colores, el polen también los tiene.

Por último, la miel se deposita en celdas de almacenamiento y se tapa con cera de abeja para preparar la llegada de las abejas recién nacidas. El polen se mezcla con el néctar para hacer «pan de abeja» y se da a las larvas. Una cría de abeja necesita un alimento rico en proteínas para que la comunidad de abejas florezca.

Antes de volver a la flor en busca de más polen, la abeja peina, limpia y se cuida… no porque sea vanidosa, sino para poder trabajar con más eficacia. A lo largo de su ciclo vital, la abeja trabajará incansablemente para recoger el polen, llevarlo a la colmena, limpiarse y salir a buscar más polen.

Habrá muchas otras abejas trabajando al mismo tiempo, y el aire será ruidoso con su zumbido. 300 abejas tardan unas tres semanas en recoger 450 gramos de miel. Por término medio, una colmena contiene 40.000 abejas.

Zángano

La miel es una sustancia alimenticia dulce y viscosa elaborada por las abejas melíferas y algunas otras abejas.[1][2] Las abejas producen miel a partir de las secreciones azucaradas de las plantas (néctar floral) o de las secreciones de otros insectos (como la melaza), por regurgitación, actividad enzimática y evaporación del agua. Las abejas melíferas almacenan la miel en estructuras de cera llamadas panales, mientras que las abejas sin aguijón la almacenan en botes hechos de cera y resina[1][2][3] La variedad de miel producida por las abejas melíferas (el género Apis) es la más conocida, debido a su producción comercial y consumo humano en todo el mundo[4] La miel se recoge de las colonias de abejas silvestres, o de las colmenas de abejas domesticadas, una práctica conocida como apicultura (meliponicultura en el caso de las abejas sin aguijón).

La miel obtiene su dulzor de los monosacáridos fructosa y glucosa, y tiene aproximadamente el mismo dulzor relativo que la sacarosa (azúcar de mesa)[5][6] Quince mililitros (1 cucharada sopera) de miel aportan unos 190 kilojulios (46 kilocalorías) de energía alimentaria[7] Tiene propiedades químicas atractivas para la repostería y un sabor característico cuando se utiliza como edulcorante[5] La mayoría de los microorganismos no crecen en la miel, por lo que la miel sellada no se estropea, incluso después de miles de años[8][9].