Gatitos con sindrome de down

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Gatitos con sindrome de down

Venta de gatos con síndrome de down

Cualquier amante de los gatos estará de acuerdo en que los gatos son animales únicos y todos y cada uno de ellos son especiales a su manera. Los gatos son mascotas leales, cariñosas y afectuosas sin importar su aspecto o la raza de gato que tengan. Incluso los que tienen alguna anomalía, más a menudo esos gatos llevan más amor que cualquier otro. Gatos de tres patas, gatos con dos caras, o algunos con cuatro orejas, hay tantos gatos diferentes que son excelentes mascotas. Al ver todas estas anomalías, nos preguntamos si los gatos pueden padecer el síndrome de Down. Así que hemos investigado sobre el tema para entender si esta condición es común en los felinos.

Antes de responder a esta pregunta, veamos cuál es la definición del síndrome de Down. En los humanos, esta condición es el resultado de una anomalía cromosómica y les impide desarrollarse normalmente en un sentido mental y físico. Para ser más precisos, los individuos con síndrome de Down tienen una estatura más baja, un bajo tono muscular y un puente nasal específicamente plano. También tienen problemas de aprendizaje y una capacidad mental reducida. Por término medio, los adultos con síndrome de Down tienen un coeficiente intelectual de 50, que equivale al de un niño de ocho años.

Síntomas de los gatitos con síndrome de down

¿Pueden los gatos tener el síndrome de Down? La respuesta es corta: No. He aquí la razón. El síndrome de Down es, por definición, un cromosoma extra en el emparejamiento del cromosoma 21 en los humanos. Los humanos tienen 23 pares de cromosomas, mientras que un gato sólo tiene 19. La ausencia del par cromosómico 21 significa que no hay ninguna anomalía en ese par.

Los gatos simplemente no tienen suficientes cromosomas para tener lo que se puede llamar propiamente síndrome de Down. Aunque algunos gatos pueden mostrar algunos de los síntomas comparables al síndrome de Down, la causa puede ser otra casualidad genética, una mala alimentación o simplemente que la gata sea ella misma.

Este trastorno genético también se conoce como trisomía 21 debido al cromosoma extra en ese emparejamiento. Se caracteriza por retrasos en el crecimiento, disminución del tono muscular, discapacidad intelectual, mala función inmunitaria y rasgos dismórficos como ojos rasgados y nariz achatada (antes se llamaba mongolismo por este motivo), así como lengua saliente y manos cortas.

Pueden tener propensión a sufrir ataques epilépticos, así como problemas de audición y visión y cardiopatías congénitas. Pueden estar predispuestos a sufrir trastornos sanguíneos como anemia, leucemia y policitemia. Una de las causas subyacentes parece ser que la madre es mayor de edad.

El equivalente felino al síndrome de down

¿Pueden los gatos tener el síndrome de Down? Los veterinarios escuchan esta pregunta con más frecuencia de lo que se cree. La gente suele hacerla cuando su gato parece tener un aspecto y un comportamiento anormales, de manera que se asemeja al síndrome de Down.

Los gatos con rasgos faciales inusuales y ciertas anomalías de comportamiento se han hecho populares en los círculos de las redes sociales. Afirmando que tienen un «gato con síndrome de Down», algunos padres de mascotas crearon cuentas en las redes sociales para ellos, fomentando así la creencia de que el síndrome de Down puede darse en los gatos.

Primero, un poco de información sobre el síndrome de Down: es un trastorno que afecta a uno de cada 700 bebés humanos nacidos en EE.UU. cada año. Se produce cuando el material genético del feto en desarrollo se copia de forma incorrecta, dando lugar a un cromosoma 21 adicional (o a un cromosoma 21 parcial). Esta afección también se denomina trisomía 21.

Básicamente, los cromosomas organizan el ADN de cada célula en haces, ayudando a las células a transmitir este material genético cuando se dividen. Un cromosoma 21 de más (o un cromosoma 21 parcial) provoca una serie de defectos de nacimiento que dan a las personas con síndrome de Down sus rasgos físicos comunes.

Perros con síndrome de down

¿Pueden los gatos tener síndrome de Down? Los veterinarios escuchan esta pregunta con más frecuencia de lo que se cree. La gente suele hacerla cuando su gato parece tener un aspecto y un comportamiento anormales, de manera que se asemeja al síndrome de Down.

Los gatos con rasgos faciales inusuales y ciertas anomalías de comportamiento se han hecho populares en los círculos de las redes sociales. Afirmando que tienen un «gato con síndrome de Down», algunos padres de mascotas crearon cuentas en las redes sociales para ellos, fomentando así la creencia de que el síndrome de Down puede darse en los gatos.

Primero, un poco de información sobre el síndrome de Down: es un trastorno que afecta a uno de cada 700 bebés humanos nacidos en EE.UU. cada año. Se produce cuando el material genético del feto en desarrollo se copia de forma incorrecta, dando lugar a un cromosoma 21 adicional (o a un cromosoma 21 parcial). Esta afección también se denomina trisomía 21.

Básicamente, los cromosomas organizan el ADN de cada célula en haces, ayudando a las células a transmitir este material genético cuando se dividen. Un cromosoma 21 de más (o un cromosoma 21 parcial) provoca una serie de defectos de nacimiento que dan a las personas con síndrome de Down sus rasgos físicos comunes.