Tipos de transporte en la membrana celular

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Tipos de transporte en la membrana celular

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Mira las grandes ventanas y puertas de cristal de esta casa. Imagina toda la luz que deben dejar entrar en un día soleado. Ahora imagina que vives en una casa con paredes sin ventanas ni puertas. Nada podría entrar ni salir. O imagina que vives en una casa con agujeros en las paredes en lugar de ventanas y puertas. Las cosas podrían entrar o salir, pero no podrías controlar lo que entra o sale. Sólo si una casa tiene paredes con ventanas y puertas que pueden abrirse o cerrarse puedes controlar lo que entra o sale. Por ejemplo, las ventanas y las puertas permiten que entren la luz y el perro de la familia y que no entren la lluvia ni los bichos.

Si una célula fuera una casa, la membrana plasmática sería paredes con ventanas y puertas. Una de las funciones importantes de la membrana plasmática es la de hacer entrar y salir cosas de la célula. Controla todo lo que entra y sale de la célula. Hay dos formas básicas en que las sustancias pueden cruzar la membrana plasmática: el transporte pasivo, que no requiere energía, y el transporte activo, que requiere energía. El transporte pasivo se explica en esta sección y el transporte activo se explica en la siguiente sección, Transporte activo y homeostasis. Los distintos tipos de transporte celular se resumen en el mapa conceptual de la Figura \(\PageIndex{2}\N).

3 tipos de transporte activo

echando un vistazo a una célula. Así que ahí está la célula, y por qué no nos acercamos aquí. Y vamos a centrarnos en la membrana. Y como usted sabe que es una bicapa lipídica que básicamente significa que tenemos estas cabezas hidrofílicas

en el interior, esta área gris. Y así la pregunta surge entonces, cuando tenemos una pequeña partícula, digamos que esto es un ion de cloruro, Cl negativo, que está sentado allí, ¿cómo lo llevamos desde el área exterior, el espacio extracelular, así que voy a decir fuera, esto es desde el exterior, hacia el interior aquí mismo. Y en nuestro intestino, que

y dibujarlo sentado aquí se vería un poco como esto. No es muy diferente de lo que acabo de dibujar, pero hay una distinción muy importante que vamos a tener que hacer aquí. Ahora, lo que sucede es que ahora que nuestro cloruro está sentado aquí, hemos hecho este canal de cloruro

perdiendo nuestro ion cloruro. Y lo que ha sucedido a lo largo del camino es que cuando hicimos el cambio aquí de esta forma incómoda a esta forma relativamente más cómoda permitió que nuestro cloruro saliera. Y ahora que ha salido

Facilitar la difusión

En el mundo del comercio, la empresa que tiene la capacidad de transportar la carga de la manera más eficiente en cuanto a costes y tiempo reina en su industria. Por lo tanto, una parte esencial de la gestión del transporte consiste en construir una cadena de suministro eficiente a partir de los seis principales modos de transporte: por carretera, marítimo, aéreo, ferroviario, intermodal y por tuberías. Comprender los puntos fuertes y débiles de cada modo es primordial para construir una cadena de suministro eficaz.

Los directores de logística contratan al transportista que se ajusta a cuatro rasgos: el que puede mover el mayor volumen de producto con la mayor velocidad y a la mayor distancia con el menor coste. Todas las empresas conceden a estos cuatro rasgos diferentes niveles de importancia, pero en general este principio sigue siendo válido en todos los casos.

Los modos en que las empresas abordan estos cuatro aspectos del transporte marítimo han cambiado a lo largo del tiempo y siguen cambiando en la actualidad. Cada uno de los seis principales modos de transporte tiene sus propias ventajas y desventajas que los cargadores deben tener en cuenta. El primer paso para elegir el modo correcto es comprender los aspectos que hacen que cada modo sea único respecto a los demás.

Tipos de transporte celular

En biología celular, el transporte activo es el movimiento de moléculas a través de una membrana celular desde una región de menor concentración a otra de mayor concentración, en contra del gradiente de concentración. El transporte activo requiere energía celular para lograr este movimiento. Existen dos tipos de transporte activo: el transporte activo primario, que utiliza el trifosfato de adenosina (ATP), y el transporte activo secundario, que utiliza un gradiente electroquímico.

A diferencia del transporte pasivo, que utiliza la energía cinética y la entropía natural de las moléculas que se mueven por un gradiente, el transporte activo utiliza la energía celular para moverlas contra un gradiente, una repulsión polar u otra resistencia. El transporte activo suele estar asociado a la acumulación de altas concentraciones de moléculas que la célula necesita, como los iones, la glucosa y los aminoácidos. Algunos ejemplos de transporte activo son la captación de glucosa en los intestinos de los seres humanos y la captación de iones minerales en las células pilosas de las raíces de las plantas[1].

Una categoría de cotransportadores especialmente destacada en la investigación sobre el tratamiento de la diabetes[5] es la de los cotransportadores sodio-glucosa. Estos transportadores fueron descubiertos por científicos del Instituto Nacional de la Salud[6]. Estos científicos habían observado una discrepancia en la absorción de la glucosa en diferentes puntos del túbulo renal de una rata. A continuación, se descubrió el gen de la proteína transportadora de glucosa intestinal y se vinculó a estos sistemas de cotransporte de glucosa de sodio de membrana. La primera de estas proteínas transportadoras de membrana recibió el nombre de SGLT1, y a continuación se descubrió la SGLT2.[6] Robert Krane también desempeñó un papel destacado en este campo.