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Ojos que se mueven

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Ojos que se mueven

movimiento ocular rápido mientras se está despierto

Probablemente piense en lo que ve todo el tiempo. Pero, ¿se ha parado a pensar alguna vez en cómo ve? Para ver los objetos del entorno, el cerebro necesita primero la información de los ojos. Una vez que esta información está disponible, el cerebro puede utilizarla para crear una imagen mental del mundo. En la mayoría de los casos, nos parece que vemos los detalles de nuestro entorno con mucha claridad, y nuestra experiencia visual parece ser suave y continua. Sin embargo, como tenemos una visión tan clara y fluida del mundo, es fácil pasar por alto el gran esfuerzo que realizan nuestros ojos y nuestro cerebro para crear esta experiencia. En realidad, nuestros ojos se mueven constantemente para proporcionar al cerebro nueva información sobre el mundo que nos rodea. Pero, ¿por qué es necesario? En este artículo analizaremos cómo y por qué se mueven nuestros ojos, y cómo el cerebro crea una experiencia visual a partir de todas las pequeñas instantáneas del mundo que le llegan a través de los ojos.

Un hecho sorprendente sobre la visión humana es que, aunque el mundo nos parece uniformemente claro, la claridad de la información visual que recogemos no es la misma en todas las partes del ojo. Puedes observarlo tú mismo. En primer lugar, mira fijamente el círculo morado de la figura 1. Es fácil leer tanto las letras como los números que rodean el círculo sin mover los ojos. Ahora mira fijamente el cuadrado azul. Puedes ver el círculo morado en la esquina de tu visión, pero probablemente ya no puedas leer los números y las letras que lo rodean. Las partes borrosas de tu visión, en las que sólo puedes recoger información limitada, se llaman periferia. El punto más claro, situado en el centro del campo visual, se denomina fóvea. La fóvea está situada en el centro de una importante capa interna de los ojos llamada retina. Una de las razones por las que la retina es tan importante para la visión es porque está formada por unas células especiales llamadas fotorreceptores.

nistagmo

La respuesta es que la cámara de tu teléfono muestra las cosas con un ligero retraso; por lo tanto, ves que tus ojos se mueven sólo cuando ya han dejado de moverse. En cambio, un espejo no tiene retardo; por lo tanto, para ver cómo se mueven tus ojos en un espejo, tienes que ver mientras tus ojos se mueven. Y normalmente no se puede, un fenómeno que suele denominarse supresión sacádica. (Porque la visión se suprime durante las sacadas).

Una teoría intuitivamente atractiva es que la supresión sacádica impide ver un movimiento vertiginoso del mundo cada vez que se mueven los ojos. La idea es sencilla: El ojo es una cámara, y cuando una cámara se mueve demasiado rápido, el espectador se marea. (Piense en las películas de found-footage, que se graban con una cámara de mano, preferiblemente mientras el personaje principal corre desnudo y gritando por el bosque). Por lo tanto, para evitar que el hombrecito de nuestra cabeza se maree, la visión se apaga cuando nuestros ojos se mueven. O eso es lo que se piensa.

Pero esta teoría tiene un problema: la visión no se apaga realmente durante los movimientos oculares. Así lo demostramos en un estudio reciente que acaba de aparecer en la revista PeerJ. (Ya se habían realizado estudios similares con anterioridad. La principal novedad de nuestro estudio es que utilizamos una medida fisiológica: el tamaño de la pupila).

comprobación de los síntomas de los movimientos oculares anormales

Estos movimientos suelen provocar una reducción de la visión y la percepción de la profundidad y pueden afectar al equilibrio y la coordinación. Estos movimientos oculares involuntarios pueden producirse de lado a lado, de arriba a abajo o en forma circular. Como resultado, ambos ojos son incapaces de ver los objetos de forma estable. Las personas con nistagmo pueden asentir y mantener la cabeza en posiciones inusuales para compensar esta afección. Por lo general, el nistagmo es un síntoma de otro problema ocular o médico. La fatiga y el estrés pueden empeorar el nistagmo. Sin embargo, la causa exacta suele ser desconocida.

El nistagmo suele estar causado por un problema neurológico que está presente en el nacimiento o se desarrolla en la primera infancia. El nistagmo adquirido, que se produce más tarde en la vida, puede ser el síntoma de otra afección o enfermedad, como un accidente cerebrovascular, una esclerosis múltiple o un traumatismo.

Dado que el nistagmo suele ser el resultado de otros problemas de salud subyacentes, el optometrista puede remitir al paciente a su médico de cabecera o a otro especialista médico para que le realice más pruebas. Con la información obtenida en las pruebas, el optometrista puede determinar si el paciente tiene nistagmo y aconsejarle sobre las opciones de tratamiento. Otras pruebas pueden incluir un examen del oído, un examen neurológico y/o una resonancia magnética cerebral.

sensación extraña al mover los ojos de lado a lado.

Estos movimientos suelen provocar una reducción de la visión y la percepción de la profundidad y pueden afectar al equilibrio y la coordinación. Estos movimientos oculares involuntarios pueden producirse de lado a lado, de arriba a abajo o en forma circular. Como resultado, ambos ojos son incapaces de ver los objetos de forma estable. Las personas con nistagmo pueden asentir y mantener la cabeza en posiciones inusuales para compensar esta afección. Por lo general, el nistagmo es un síntoma de otro problema ocular o médico. La fatiga y el estrés pueden empeorar el nistagmo. Sin embargo, la causa exacta suele ser desconocida.

El nistagmo suele estar causado por un problema neurológico que está presente en el nacimiento o se desarrolla en la primera infancia. El nistagmo adquirido, que se produce más tarde en la vida, puede ser el síntoma de otra afección o enfermedad, como un accidente cerebrovascular, una esclerosis múltiple o un traumatismo.

Dado que el nistagmo suele ser el resultado de otros problemas de salud subyacentes, el optometrista puede remitir al paciente a su médico de cabecera o a otro especialista médico para que le realice más pruebas. Con la información obtenida en las pruebas, el optometrista puede determinar si el paciente tiene nistagmo y aconsejarle sobre las opciones de tratamiento. Otras pruebas pueden incluir un examen del oído, un examen neurológico y/o una resonancia magnética cerebral.